viernes, 13 de junio de 2014

Marry Me Crazy Epílogo

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.

Epílogo: 10 años después.

Han pasado 10 años, y el video de Endou borracho que Kogure grabó en las bodas y subió a Youtube sigue recibiendo visitas cada día.


Todos los miembros de Raimon siguieron jugando al fútbol hasta su graduación, e incluso después. Los lazos que les unían los llevaron a no querer separarse para siempre, y adquirieron la costumbre de reunirse al menos una vez al año para jugar de nuevo juntos, equipo técnico incluído.


Unos pocos siguieron en el fútbol, como Tenma o Tsurugi, pero los demás escogieron un camino diferente. Shindou, por ejemplo, continuó en la música, y se convirtió en un afamado pianista, siempre animado por su novia, y actualmente prometida, Akane. Las preciosas fotografías de la chica, la mayor parte dedicadas a su amado, se ganaron un nombre entre prestigiosas revistas y Akane es, actualmente, fotógrafa profesional. Ambos viajan por el mundo debido a sus trabajos, pero siempre reservan un día para volver a reunirse con Raimon.


La pasión de Tenma por el fútbol lo llevó a convertirse en jugador profesional y uno de los mejores centrocampistas de Japón. Contando siempre con los consejos y jugadas de Aoi, que, queriendo pasar con él el mayor tiempo posible, se hizo entrenadora. Tras la boda de la pareja, Aoi entró como nueva entrenadora del equipo de Tenma y Tsurugi, dúo que es temido a lo largo y ancho del país nipón por sus increíbles hissatsus. Estos tres se encargan siempre de encontrar un campo donde los ex-integrantes de Raimon puedan caber todos para jugar.


Kariya y Kaoru tomaron el relevo de los Kira y, ayudados económicamente por Midorikawa y Hiroto, se hicieron cargo de Ohisama En, y sus dos niños se llevaron perfectamente con los huérfanos. Los cuatro fueron siempre amables con los jóvenes y les dieron todo su amor, compartiendo la felicidad con aquellos que no podían tener una familia normal. Kariya y Kaoru celebraron su boda en el mismo orfanato, y dejan a cargo a Hiroto y Midorikawa cuando llega el día de volver a patear el balón con sus viejos amigos.


Neko y A.J adquirieron la costumbre de frecuentar el instituto y acabaron siendo grandes amigas de todos en el club. Compraron una casa en la ciudad de Inazuma y la llenaron de merchandising, mangas, y toda cosa relacionada con el manganime que encontraron. Su matrimonio, casi tan absurdo como el anime BoBoBo, era feliz y otaku. Fangirleaban juntas cada día, cuando llegaban de sus respectivos trabajos. También acudían a jugar el partido revival cada año.


Tsunami y Touko se casaron un año después. El padre de Touko estuvo a punto de volver a prohibir el fútbol matar a alguien en cuanto se enteró de su relación, ya que quería casarla con otro hombre (porque sí, porque yo quiero), pero finalmente aceptó, sólo quería la felicidad de su hija. Se fueron a vivir a Okinawa, y tuvieron una hija casi de inmediato, a la que enseñaron a surfear y a jugar al fútbol.


La “broma” de Kogure se cumplió. Un año después empezaron a salir, y a los dos años se casaron. Haruna siguió siendo asesora del club del fútbol del Raimon durante mucho tiempo, y Kogure siguió con su trabajo y siendo el capitán del equipo de Aki.


Nishiki comenzó a salir con Midori, y los dos se fueron a Italia, donde se convirtió en un gran jugador de fútbol y Midori se hizo de la mafia italiana. Ahora, como Midori está embarazada, han vuelto a Japón para casarse.


Yuuichi y Emi tuvieron dos hijos gemelos, que les trajeron mucha felicidad y unió más su matrimonio. Yuuichi volvió a jugar al fútbol, y el primer día que volvió a chutar un balón, Tsurugi y Emi lloraron de alegría. En los años siguientes, Yuuichi enseñó a jugar a ese deporte que tanto amaba a sus dos hijos, bajo la mirada atenta y feliz de Emi.


SARU volvió con Nijiiro al poco tiempo de haberse ido al futuro. Su relación se formalizó, a pesar de que a Fey le entró una depresión al enterarse. A los pocos días ya volvió a jugar al fútbol y se le pasó. Nij era muy feliz con SARU y vivían cerca de la playa, para poder acercarse siempre que podían, ya que el médico había dicho que en su estado lo mejor era dar paseos por la playa. La niña iba a nacer en unos meses, y SARU estaba cuidando de su mujer más que nunca. Además, esa playa les traía buenos recuerdos…


Matsuri y Zanark seguían como siempre, discutiendo bastante y queriéndose muchísimo más. Se casaron hace unos años y viven en Japón, mientras crían a su hija de dos años. Matsuri empezó a trabajar en una academia de música, enseñando a personas con cierto nivel, y más de una vez actuó como telonera en algún concierto, al que siempre asistían Zanark y su hija.


Miri y Gouenji vivieron muy felices. Ella se hizo diseñadora, y participó en los desfiles más importantes del mundo, convirtiéndose en una de las firmas más importantes de la moda. Ari se hizo su colaboradora y las dos viajaron. Gouenji debía quedarse en Japón por motivos de trabajo, pero se veían como mínimo dos veces a la semana. Por este motivo habían decidido no tener hijos, (además de porque Miri no los soporta) pero aun así siguieron amándose. Cuando Miri llegó a lo más alto, dejó todo en manos de Ari y decidió quedarse en Japón definitivamente, trabajando en casa y con su marido; tenían dinero de sobra, por lo que vivían en una mansión del sur de la ciudad. Aunque estaban mucho tiempo en Francia de vacaciones, siempre volvían a Japón para reunirse con todos.


Y aquí acaba todo, minna. Pero, quién sabe. A lo mejor esto no es un adiós, sino un hasta luego…  SAKKA YAROU ZE!!

sábado, 31 de mayo de 2014

Marry Me Crazy Cap 10

Capítulo 10:

Third. Sariiro. Stay. (Este es el último T___T)

Nijiiro decía adiós con la mano al autobús supersónico la Caravana Inazuma TM. Fey también se despedía desde dentro. SARU se acercó desde atrás y suspiró en alto.


-Qué pena que se tenga que ir ya…


Nijiiro lo miró con escepticismo y negó con la cabeza mientras sonreía.


-¿Qué? Le he pillado cariño…

-Sí, seguro. –Nij rió y miró a SARU.- ¿Cuándo nos vamos?


El chico la miró haciéndose el ofendido.


-¿Ya me echas? Qué rápido… -le sonrió. Tardó unos segundos en contestar.– No lo sé. Creo que mañana por la mañana Wandaba nos recogerá.


Nijiro asintió con la cabeza, mirando el cielo.


-¿Quieres hacer algo antes de irnos? –le preguntó con una sonrisa.


SARU se estiró, mirando a la chica. Respondió automáticamente en su mente, y se sonrojó. Nijiiro le miraba con una ceja arqueada, sin entender.


-¡Contesta! ¿Quieres o no?

-Eh… sí, sí. ¿Qué habías pensado hacer? –preguntó el chico, rascándose la nuca.

-No sé. Por eso pregunté. ¿Quieres ir a dar una vuelta por aquí? ¡Oh, oh, oh! ¿Quieres ir a la playa? –dijo con una gran sonrisa.


SARU hizo un gesto con la boca.


-Pero si ya hemos ido hoy…

-Bueno, ¿y qué? Ahora no vamos de boda, y solo vamos a estar los dos. ¡Venga, vamos! –Nijiiro cogió a SARU del brazo y le empujó por la calle.


SARU sonrió y puso los ojos en blanco. La playa quedaba lejos, y decidieron caminar despacio para no llegar agotados. Empezaron a hablar de las bodas, de las cosas que habían pasado y demás. Estuvieron unos minutos en silencio y SARU observó a Nijiiro. Aunque se había puesto el chándal para el partido, se había vuelto a cambiar dejándose la parte de arriba, pero poniéndose la falda del uniforme en vez de los pantalones. Miró el límite de la falda, un poco más arriba de medio muslo; se quedó viendo el movimiento de ésta al caminar. Nijiiro le observó y alzó una ceja.


-¿Qué miras? –dijo dirigiendo la mirada hacia donde él.

-¡Nada! –SARU subió los ojos, sonrojado. Se paró y señaló hacia delante.– Mira, ya estamos.


Nijiiro sonrió. El paisaje de la playa por la noche era precioso. No había mucha iluminación, pero era suficiente. Volvió a coger el brazo de SARU y echó a correr hacia la orilla. Se descalzaron y corrieron hasta el agua. La arena seguía caliente por el sol de todo el día, pero el agua estaba fresca. Nijiiro tiritaba, aunque sonreía.


-E-E-Está bu-buena…


SARU la miraba desde la arena, mojándose solo los pies.


-Estás loca. No deberías mojarte de noche. Vas a pillar un…


Nijiiro se tiró encima de él y lo hundió en el agua. Al salir la chica se rió a carcajadas y SARU empezó a toser porque había tragado agua. Miró a Nijiiro con cara de pocos amigos y ésta dejó de reír. Pero la cara de SARU se fue convirtiendo hasta transformar el enfado en picardía.


-Tú lo has querido.


Se tiró hacia Nijiiro, quien pedía piedad, y le empezó a hacer aguadillas. La chica tosía y se reía al mismo tiempo. SARU paró unos segundos para que Nijiiro cogiera aire y volvió al ataque con un grito de guerra; esta vez, con cosquillas. Nij gritaba y se reía, hasta que los dos no pudieron más. Se sentaron en la orilla, con las tranquilas olas dándoles en la espalda. Respiraban entrecortado, y a cada poco se reían recordando. Nijiiro miró a SARU. Estaba empapado. Y sexy. Se mordió el labio y apartó la mirada. Ella sabía que a él le gustaba, pero estaba Fey… SARU la llamó.


-Tierra llamando a Nij. ¿Pasa algo?

-No, no. Nada. –se volvió a reír levemente, mirándolo.


Los dos se miraban, con una sonrisa. Nijiiro tenía ganas de besarlo, pero al mismo tiempo algo la frenaba. SARU se echó el pelo hacia atrás y cerró los ojos.


<<A la porra.>>


Nijiiro se acercó y le besó. SARU ni abrió los ojos. La cogió de la cintura y se besaron durante unos segundos. SARU la tumbó en la arena y él se puso encima. La besaba con más ganas que antes y Nijiiro pasaba las manos por la espalda de él, tocando sus músculos. El chico bajo la mano derecha hasta la rodilla de Nij, y fue subiéndola, pasando la frontera de la falda y llegando a la ropa interior. Nijiiro suspiró y también metió las manos por dentro de la camisa de SARU. Los dos temblaban, y se había levantado un poco de viento, además de que empezó a chispear.  Se apretaron más, y sintieon más calor. SARU notaba los pechos de Nijiiro en su piel y  mucho más calor. Nij fue bajando los pantalones del chico, y SARU las braguitas de ella. Empezó a llover más, pero les daba igual. La lluvia era cálida. Mientras sus cuerpos se juntaban, SARU besaba a la chica por el cuello y la nuca, a veces haciéndole heridas. Nijiiro gemía y sudaba, abrazada a SARU. Las olas y la lluvia los golpeaban y les acariciaban al mismo tiempo. Y con esa sensación se quedaron en la arena, mirándose. Sudados, sonrojados y muy felices. SARU volvió a besarla, y Nijiiro gimió en medio del beso. Miró al chico a los ojos.


-Sabes lo que hemos hecho…


SARU asintió, mirándola.


-Nos vamos a ir por la mañana.

-… Sí.


Hubo un corto silencio. SARU creyó que Nijiiro se estaba arrepintiendo de lo que habían hecho y se apartó un poco. Nij, por su parte, esperó unos segundos y luego se acercó al chico, puso su cabeza en el pecho de él y cerró los ojos.


-Quiero que nos quedemos aquí para siempre.


SARU acarició el pelo de Nij, mirándola con ternura.


-Yo también quiero quedarme. Pero somos del futuro. Esto alteraría las cosas…

-Creo que con lo que hemos hecho ya se han alterado las cosas, ¿no?


Los dos rieron levemente. SARU imitó a la chica cerrando los ojos. Se quedaron ahí, hasta por la mañana, cuando el móvil de SARU sonó. El chico se despertó y buscó sus pantalones. Cogió el móvil del bolsillo trasero y descolgó. Mientras escuchaba por el auricular, miraba a Nij, quien seguía durmiendo plácidamente. Al colgar, sacudió levemente a Nijiiro. Esta se masajeó los ojos y miró a SARU. 


-¿Ya es la hora?

-Sí, vamos.


SARU le sonreía y ella le sonreía a él.

Cuando llegaron al Raimon, Wandaba les esperaba con la… la furgoneta  fantástica (revisa el WA buscando la palabra) Caravana Inazuma TM. Al subir, Wandaba los miró de arriba abajo y paró a SARU. Le señaló hacia abajo.


-La bragueta.



SARU se miró y la subió sonrojado.


jueves, 10 de abril de 2014

Capítulo 9 Marry Me Crazy

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.

Capítulo 9:

Second. KariKao. Kitty.

Kaoru le dio la última bolsa de basura a Matsuri y se pasó la mano por la frente.


-Esa era la última…

-¡Por fin podemos irnos! –exclamó Zanark cogiendo la bolsa y amontonándola con el resto de basura.

-¿I-Irnos? –Kaoru miró a su hermana sin entender.

-Bueno… Zanark y yo vamos a dar una vuelta por ahí y… -Matsuri la miró con una sonrisa. –No te preocupes, Kaoru. Le he pedido a Kariya que te acompañara a casa, ¿vale?

-¿Kariya?


El chico se acercó por detrás con las manos en los bolsillos. Miró a Kaoru un segundo y la sonrió levemente.


-¿Nos vamos?

-¡S-sí…!


Kaoru se despidió de su hermana y de Zanark y siguió a Kariya por el paseo del instituto hacia la salida. El cielo estaba un poco nublado y se había levantado viento. Kariya caminaba al lado de Kaoru y la miraba de reojo a cada poco. La chica también le miraba, y si sus miradas se encontraban, las apartaban atorados. Al doblar la esquina de la calle principal, Kariya se paró un segundo y Kaoru lo imitó.


-Mira. –Kariya señaló un poco más adelante. Había una caja con un gato, no muy mayor, dentro.


El chico se acercó y acarició al animalillo. El gato le lamía los dedos y ronroneaba. Kaoru se sonrojó ante la escena.


<<Kawaii…>> pensaba. Kariya sacó al gato de la caja y lo sostuvo en las manos. Tenía una sonrisa en la cara y se le veía feliz.


-Voy a llevarlo a casa. No se puede quedar aquí y… -intentó ocultar la emoción. – A ver si le encuentro un dueño…


Kaoru asintió con la cabeza y siguieron el camino. Antes de que dieran dos pasos empezó a chispear, y unos segundos más tarde ya estaba lloviendo. Echando una carrera, lograron refugiarse bajo el portal de un edificio.


-¿Dónde queda tu casa? – preguntó Kariya agarrando al gato, que no paraba de maullar.

-Queda bastante lejos de aquí… -dijo Kaoru hablando bajo.


Kariya hizo una mueca. Miró el cielo y luego a la chica.


-Mi casa está en esta calle, hacia la izquierda. ¿Te parece que nos quedemos ahí hasta que pare de llover? –
Kariya se ruborizó un poco. – Lu-Luego te levaría a tu casa, claro…

-Va-vale… Pero no quiero molestar…

-Estoy solo, no molestas…

-Vale...


Hubo un corto silencio. Kariya cogió de la mano a Kaoru y echó a correr por la calle. Nada más comenzar a mojarse se empezaron a reír mientras corrían. El único que no se reía era el gato, que estaba sufriendo bastante. Cuando llegaron a la casa, se quedaron un rato bajo el portal, riéndose. Respiraban con dificultad y estaban con las mejillas rosadas por el ejercicio. Había empezado a anochecer, y la lluvia parecía no amainar. Kariya se dio cuenta que seguían de la mano, pero fingió no darse cuenta y entró en su casa con Kaoru siguiéndole. Soltó al gato, que se quitó el agua de encima y fue directo a la cocina. Se quitaron el calzado a la entrada y pasaron al salón.


-Con permiso…

-No hay nadie en casa, como te dije. No te preocupes.


Kaoru se sonrojó y asintió. En ese momento se dio cuenta de que seguían con la mano dada. Se sonrojó mucho más y miró a Kariya de reojo. Él la miró y poco a poco se soltaron. Kaoru se sentó en el sofá mientras cogía aire.


-Iré a por… ropa seca. –dijo Kariya, subiendo al piso de arriba.


Al quedarse sola, Kaoru entró en un debate interior sobre lo que estaba haciendo. Antes de que llegara muy lejos, el gato empezó a maullar y a pasar la cabeza por las piernas de la chica. Tenía hambre.


-¿Ka-Kariya? –preguntó tímidamente Kaoru asomándose por las escaleras.

-¿Sí?

-Creo que el gato tiene hambre…

-Hay comida para gatos en la cocina, en el segundo armario de la derecha.

-Va-vale…


Kaoru llegó al armario y cogió el paquete. Ya estaba por menos de la mitad. Cogió un plato pequeño con fondo hondo y sirvió la comida para gatos. Estaba todavía poniendo el plato, bajo la mirada atenta del minino, cuando oyó un golpe y a Kariya quejarse en el piso de arriba. Dejó el paquete encima del plato y echó a correr hacia las escaleras. El gato olfateó la comida y empezó a comer.


Al llegar al segundo piso, vio a Kariya en la que debía ser su habitación, con un taburete volcado al lado y un montón de cajas y ropa por el suelo. Kaoru miró sorprendida todo aquello, y luego se rió un poco. 


Kariya la miró masajeándose la cabeza.


-No es gracioso, me he dado con el suelo… -dijo haciéndose el melodramático. Luego sonrió.

Kaoru rió un poco más y se arrodilló a su lado, aún sonriendo.


-Déjame ver…


Se acercó al chico y le observó la parte trasera de la cabeza, donde se había dado. Puso su mano encima de la de él, y se empezó a poner nerviosa. Kariya la miró y sin saber muy bien cómo, la agarró por la nuca y la besó. Kaoru se quedó quieta, sin saber qué hacer. Cerró los ojos y notó mucho calor. Kariya se separó y se llevó la parte trasera de la mano a los labios.


-Lo… Lo siento. No sé que me ha pasado… Yo… - se levantó, con la cara roja, pero antes de que pudiera irse, Kaoru le agarró del bajo del pantalón. Estaba roja, y balbuceaba cosas sin parar.

-O-Otro…


Kariya la miró a los ojos.


-¿Otro?


Ella asintió con la cabeza.


-Otro, por favor… -miró a Kariya con las mejillas muy rojas y los ojos brillándole.


Él la levantó del suelo, se acercó a ella y empezó a besarla. Kaoru se dejó conducir hasta la cama, donde se sentó y Kariya se puso encima, mientras la empezaba a besar por el cuello y la parte alta del pecho. Kaoru soltaba pequeños gemiditos. Kariya metió la mano derecha por dentro de la camiseta de ella, quitándosela. 


La ropa empezó a caer al suelo desordenado, y ellos se juntaban más, mientras la lluvia seguía y las ventanas se empañaban. Kaoru abrazaba a Kariya mientras gemía. Le arañaba la espalda sin quererlo, y apoyaba la cara en el hombro de él. Había mucho sopor en el ambiente, y Kaoru se sentía agotada. Los dos se tumbaron sobre la cama, con la respiración entrecortada. Se volvieron a besar y Kariya miró por la ventana.


-Ha parado de llover…


Kaoru se puso boca abajo y apoyó la mejilla en la almohada. Miró a Kariya. Los dos estaban rojos y ardiendo, pero Kaoru se sentía mejor que nunca. Sonrió y acarició la espalda del chico.


-¿Me puedo quedar… un poco más?


Kariya sonrió de lado y la besó de nuevo, con ganas, mientras recorría los laterales del cuerpo de Kaoru con las manos. Luego la besó por el abdomen, dejándole marcas a su paso. Kaoru miró hacia la puerta y vio al gato observándolos. Kariya le miró sin dejar los que estaba haciendo y sonrió. Kaoru suspiró, y el reflejo de la Luna entró por la ventana. Miró a Kariya y cerró los ojos, feliz por estar tan cerca de él.


domingo, 2 de marzo de 2014

Capítulo 8 Marry Me Crazy

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.


Capítulo 8:
First. YuuEmi. Tonight.

-¿Seguro que un hotel va bien? –preguntó Emi a Yuuichi mientras salían del instituto, hacia el coche.

-Sí. No querrás pasar nuestra noche de bodas en casa o en el hospital, ¿no? –dijo él con una sonrisa.
Emi se encogió de hombros, sonrojada.

-Me da igual, mientras sea contigo, baka.


El chico sonrió y la besó. Emi apartó la mirada un segundo y volvió a mirarle.

-Te quiero.


-Por aquí, por favor.

El botones abrió la habitación con una sonrisa y entregó las llaves a Emi. El chico la miró de arriba abajo y la sonrió. Ésta se limitó a abrir la habitación y a empujar la silla de Yuuichi, acariciándole el pelo.


-Gracias. –dijo mientras cerraba la puerta de una patada, sin ni siquiera darle la cara al botones.


Yuuichi la observaba mientras se sentaba en la cama y se quitaba los tacones. Sonreía levemente, pensando en que todo en ella le fascinaba. Se puso en pie con ayuda de la pared y se acercó a la cama. Se apoyó en el dosel y volvió a observar a su mujer. Emi le miró con una ceja arqueada.


-¿Qué?

-Nada. Que te quiero.


Emi se sonrojó un poco. Se levantó con las manos en la parte baja de la espalda, intentando desatarse el nudo de la falda del vestido.


-Ayúdame a quitarme esta cosa. –dijo ella  dándole la espalda a Yuuichi.


El chico sintió un poco de calor en la cara, y notó que las manos le temblaban. Con esfuerzo, logró desatarle el doble lazo de la falda del vestido. Esta cayó al suelo, dejando las piernas de Emi al descubierto. Tenía las piernas largas y pálidas. Llevaba una braguita blanca de encaje, a juego con el vestido. Recogió la falda y la puso encima de una silla. Miró a Yuuichi y ladeó la cabeza.


-¿Pasa algo?


En vez de contestar, el chico se acercó a ella y la besó, agarrándola por la nuca. Emi seguía el beso y pasaba las manos por el pelo de Yuuichi. Se echaron en la cama, él encima de ella, y le besó el cuello y los hombros, mientras se deshacía del smoking y de la camisa. Emi se retorcía entre las almohadas, con las mejillas bañadas en rojo.  Empezó a temblar un poco cuando Yuuichi le empezó a quitar los lacitos que ataban el  corsé superior.


-¿Tienes frío? –preguntó Yuuichi entre beso y beso.


Emi apartó el top hacia un lado y se puso encima de Yuuichi. Sonrió de lado, con picardía.


-No. Para nada.


Él sonrió, mientras Emi le mordía en la parte de las clavículas y el cuello. Yuuichi pasó las manos por la cadera de Emi, subiéndolas hasta encontrarse con las tiras del sujetador. Mientras, ella, desabrochaba el pantalón del novio, quien también lo lanzó lejos. Volvió a ponerse encima de la chica y ésta sonrió. Se pusieron debajo de las sábanas y Yuuichi estaba más cerca de Emi que nunca. La chica empezó a gemir. Sentía el pulso de Yuuichi contra su piel, y el aliento en su oreja. Ella respiraba con dificultad y sudaba. Hubo un momento en el que el chico se detuvo y miró a Emi a los ojos, preguntándola con la mirada si quería llegar hasta el final. Por respuesta ella le abrazó con fuerza y pasó una pierna por encima de él. Después de eso, llegó el dolor primerizo. Emi soltaba gemidos más fuertes mientras apretaba el pelo del chico.  Luego, el dolor se convirtió en puro placer; y esa noche duró más que cualquier otra.
Emi se despertó y lo primero que vio fue a Yuuichi durmiendo profundamente. La chica sonrió y le besó. Él se desperezó un poco y con un ojo cerrado y otro abierto, la miró.


-Qué madrugadora…


Emi sonrió pícaramente y le volvió a besar.


-Es que quiero repetir.


Yuuichi la miró con una ceja alzada.



-Eres insaciable, Emi.

sábado, 15 de febrero de 2014

Capítulo 7 Marry Me Crazy

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.


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Capítulo 7:

-Que dé comienzo el plan doble K -susurró Neko a Ari. Ella asintió.

-¡Eh! ¡Kaoru y el otro! -los llamó Ari.

-¿"El otro"? -repitió Kariya, ofendido.

-"El otro". Podrías disimular mejor -le echó en cara Neko a Ari mientras los dos muchachos se acercaban.

Ari no le hizo caso.


-¿Podéis hacerme un favor? -les pidió Ari amablemente- He dejado confetis y demás en la sala del club de fútbol. ¿Iríais a por ello en mi lugar?


Kaoru y Kariya se miraron.


-Será vaga... -susurró Kariya.

-¿Qué has dicho? -preguntó Ari con un aura negra a su alrededor.

-N-nada, nada -dijo rápidamente Kariya.

-Pues hala, hala -les metió prisa Ari.


Kaoru y Kariya fueron resignados hasta la sala. Kaoru dio la luz.


-Ahí están las cajas -señaló Kariya, y se acercó a una de ellas.


Se oyó un siseo.


-¿Q-qué ha sido eso? -preguntó Kaoru, alarmada.

-Ha sido como... -Kariya abrió la caja para mirar- ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAH!!!


Pegó un salto hacia atrás y se abrazó a Kaoru, temblando. La chica se puso roja.


-S-s-s-s-¡serpientes! -balbuceó Masaki, y se escondió detrás de Kaoru.

-K-Kariya, que me haces daño -se quejó Kaoru. Él le estaba apretando los hombros con fuerza.


Una de las serpientes se irguió y sacó su lengua viperina.

-¡¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!! -Kariya huyó de la sala.

-¡Kariya-kun! -exclamó Kaoru. Miró un momento a las serpientes, cerró la caja y salió corriendo tras él.

-Toooodo va según lo planeado... -susurraron a la vez Ari y Neko, mirando cómo Kaoru se iba corriendo en busca de Kariya.

-Vosotras dos... -dijo A.J, con la gota, mientras Ari se frotaba las manos siniestra y conspiradoramente.

-¡Kariya! -lo llamaba Kaoru, andando por el pasillo de los vestuarios- ¿dónde estás?


Vio una puerta abierta y entró. Kariya estaba allí, temblando, sentado en el suelo.


-K-Kariya -lo llamó Kaoru, sentándose a su lado.


Él subió un poco la cabeza, y la miró.


-No pasa nada, las serpientes siguen en la caja -Kaoru le sonrió, con su rubor habitual, y Kariya encontró en su expresión una serenidad infinita.

-V-vale... -dijo, aún temblando un poquito.


Kaoru se percató de ello, y haciendo acopio de todo su valor, lo abrazó, estrechándolo contra su pecho.

Kariya se sorprendió un momento, pero enseguida se dio cuenta que a Kaoru le había costado lo suyo ese gesto. Se sintió agradecido por ello, y se lo devolvió rodeándole la cintura con los brazos, queriendo tenerla un poco más cerca.


-Gracias -le susurró al oído.


Kaoru enrojeció, y empezó a subirle la temperatura del cuerpo. No era la única. Se separaron, acalorados.


-Hace calor, ¿no? -preguntó Kariya aflojándose la corbata.


Kaoru solo asintió, sin poder mirarlo de la vergüenza.


-M-mejor vamos afuera -tartamudeó.

-Sí -aceptó Kariya, y le ofreció la mano para levantarla. No se la soltó cuando se pusieron en pie, y de la mano salieron a refrescarse un poco.

-Asfndlgjmftyuimldjgkre -fangirleaban por lo bajini Ari y Neko, haciendo el idiota como si la selección de su país hubiera ganado el mundial: agitaban los puños y la cabeza, emocionadas.

-Mi Kaoru... -A.J lloriqueaba.



Mientras, se celebraba el tercer baile:

Bailaban exclusivamente Miri y Gouenji, siendo el centro de atención de todos, que habían formado un círculo para verlos. Se estaban marcando un tango increíble, con movimientos precisos y ligeros. Ambos bailarines estaban de lo más serios y concentrados en su danza.


-Grrr -dijo Gouenji, sensual, con una rosa en la boca.


Miri le dedicó una risa dulce y cantarina, en respuesta.

Tanto chicas como chicos estaban admirados de su habilidad, y no les quitaban ojo de encima. Fue un tango increíble hasta el final. Gouenji tiró la rosa al público, y un par de chicas se pelearon por ella.


-El de los pies que se incendian es mío -dijo Miri, viéndolas, mientras se atusaba el pelo, orgullosa, y el resto les aplaudía.


Comenzó otra canción, y Shindou y Akane salieron a bailar. El pianista guió gentilmente a su chica de la mano hasta el centro del corrillo, que aún seguía. Se pusieron el uno delante del otro, cogidos de las manos, y se sonrieron mutuamente. Comenzó una canción suave, tranquila.

Shindou y Akane bailaban con la gracia y elegancia de un cisne, la suavidad de una nube y la sincronización de las olas del mar. El chico la guiaba, con la habilidad de un luthier. Pero lo que más destacaba no era su maravillosa forma de bailar, sino la manera en que se miraban, enamorados. Muchas jóvenes los envidiaron, deseando que algún día un chico los mirara como Shindou a Akane.

A.J se les quedó viendo. Miró a un lado y a otro.


-Bien… ¡TOMA, OKATSU, SUFRE! –exclamó bailando.

-Le tenías rabia, ¿eh? –dijo Neko con una gotita.

-Nah, pero prefiero que esté con Akane, y Okatsu obstruía el camino, y tal…

-CELOSSSSSSSSSS –exclamó Beta pasando por ahí. Ari apareció a su lado y la miró mal.

-Eso lo digo solamente YO.

-Ah, ¿sí? ¿Quién lo dice? –Beta cambió a su “lado oscuro”, y entre ella y Ari saltaron chispas mientras Neko y A.J las miraban con la gotita anime.


Miri cogió un micrófono.


-¡A ver, gente, que nos vamos todos a la playa a jugar al fútbol! Todos contra todos, porque lo valemos.


Todos gritaron alegres.


-¡Entonces podré jugar por fin al fútbol! –exclamó feliz Fran.

-¡NO! –gritaron todos, incluso sus propios hermanos.

-¿Por qué no?

-Porque eres peligrosa. –afirmó Kariya, mientras se frotaba la nariz recordando cuando le dio un balonazo sin querer.


-¡BUENO, TODOS AL OSO MÓVIL!

-¿QUÉ HAS DICHO? –le gritó enfadado Wandaba a Miri.

-QUE NOS LLEVAS A LA PLAYA. CORRE. –le devolvió el grito, empujándolo junto a todo el mundo a la caravana.


Llegaron a la playa y prepararon el “campo de fútbol”. Se dividieron en parejas o tríos como equipos, y pusieron de porteros a Tachimukai y Shinsuke (ya que Endou estaba borracho y Sangoku lesionado).


Se dividieron así:


-Gouenji y Miri

- Neko y A.J

-Aki, Natsumi y Fuyuka

-Rika y Ari

-Tsunami y Touko

-Kogure y Haruna

-Toramaru y Kishiki

-Fubuki y Kioko

-Tenma y Aoi

-SARU, Fey y Nijiiro

-Nishiki y Midori

-Shindou y Akane

-Zanark y Matsuri

-Kariya y Kaoru

-Hamano y Hayami

-Alpha, Gamma y Beta


Yuuichi y Emi no participaron tampoco, ya que se fueron a pasear por la orilla del mar.

Hamano miró a sus hermanas. <<Me han abandonado por dos chicos.>> -pensó deprimido mientras Hayami lo intentaba animar de alguna manera. En ese momento escuchó una conversación de Zanark y Matsuri.


-¿Me vas a servir de algo, tonta? –le preguntó Zanark sonriendo de lado. Esta le devolvió la sonrisa.

-Idiota, que sea gerente no significa que no sepa jugar al fútbol, recuerda que tengo dos hermanos pequeños jugadores.

-Pero no serás tan buena como yo.

-Claro que no, Super Zanark.

-Sabía que dirías eso. Y me excita.

-WHAT THE FUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUCK??? –chilló en ese momento Hamano, traumatizado, mientras Matsuri se reía de él.


Empezó el partido y tras muchos tropezones, gritos y gente que se quejaba de que no existían las faltas,  ganaron, contra todo pronóstico Aki, Natsumi y Fuyuka.


-¡SÍ, LO VALEMOS!

-¡SOMOS LAS MEJORES!

-WUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU –Fuyuka se soltó el pelo y empezó a mover la cabeza de arriba abajo cual loca. Se armó la de Dios, y, de alguna manera, acabaron todos en el agua.


Mientras tanto, Yuuichi y Emi paseaban por la playa de la mano, ajenos a todo. Se sentaron y miraron juntos al mar.


-Bueno… Ahora estamos casados… -comentó Yuuichi.

-Es un poco extraño, ¿no…? Quiero decir… Somos tan jóvenes…

-Entiendo cómo te sientes, quiero decir… Es extraño que tan jóvenes pensemos que nos amamos tanto como para estar junto al otro el resto de su vida… Pero… Es lo que siento… ¿Tú no lo sientes, Emi?

-Yuuichi… Si no lo sintiera, ahora mismo no estaríamos casados. –sonrió a su marido con dulzura. Yuuichi se acercó a ella, le acarició la mejilla y la besó suavemente.

-Volvamos, que aquellos son capaces de destrozar la playa en nuestra ausencia…


Cuando volvieron se encontraron a todo el mundo bañándose en el agua, salpicándose, haciendo ahogadillas y esas cosas típicas de la playa. Se miraron entre ellos, se encogieron de hombros y entraron también al agua.

Al salir, todos se secaron y se despidieron de las parejas, para luego irse cada uno por su lado. Emi y Yuuichi se dirigieron rumbo a un hotel, donde pasarían su noche de bodas.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Capítulo 6 Marry Me Crazy

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.

Capítulo 6:

-Ari -llamó Neko, con una mano en un lado de la boca para que nadie la oyera, y A.J tirando de ella, porque quería que bailaran-, en cuanto termine el segundo baile pon en marcha el plan doble K.

-Entendido. -asintió Ari, haciendo el tonto de la misma manera.

-¿El plan doble K? -repitió A.J, extrañada.

-Ssssshhhhh -la chistaron las otras dos.

-Empezaré los preparativos -dijo Ari para sí misma.


Shindou comía lo que Akane le había dado mientras miraba con ella a la gente bailando. La chica estaba como en un sueño, cogiendo al pianista por un brazo.


-Shico, -apareció Endou, borracho- recuerda que el amor esh pelijroso. -se dejó caer en una silla y se puso a roncar.

-Pero si no me lo dijo a mí... -susurró Shindou con la gota.


Haruna y Kogure bailaban en la pista con el resto de parejas.


-Vaya, Kogure, qué bien lo haces -lo halagó Haruna.

-¿El qué? -Kogure la miró con una sonrisa de pillo.

-Eh... -Haruna se sonrojó ligeramente- Bailar, digo...

-Gracias -Kogure le puso una mano en la cintura, para guiarla mejor-. Tú también.


Haruna le dedicó una sonrisa, aún ruborizada. Deslizó su mano del hombro de Kogure hasta su espalda. Él también enrojeció, y apartó la vista.


<<Qué mono es.>> pensó Haruna.


Tsunami guiaba muy bien a Touko en su baile.


-Vaya, Tsunami, estoy impresionada -reconoció Touko-, no sabía que supieras bailar tan bien.

-Estuve tomando clases -respondió él sencillamente.

-¿Para la boda?

-Para poder bailar contigo -le confesó el chico, mirándola con una bonita sonrisa. Touko se ruborizó ligeramente.

-Eso me alegra -Touko también puso una gran sonrisa.


Tsunami la acercó más a él, y ella no pudo resistirse: le dio un corto pero dulce beso en los labios.


-Noh ha costado años juntal-los, pero lo hemoj conseguido -comentó Endou, y volvió a quedarse durmiendo en la silla.

-Si tú no has hecho nada... -dijo Kioko, negando con la cabeza.


Aoi encontró a Tenma pateando el balón en el campo, alejado del baile y las bodas.


-Jo, no hace más que pensar en fútbol -se quejó Aoi para sí misma, poniendo los brazos en jarras.


Se acercó al campo y lo llamó.


-Ah, Aoi -Tenma dejó el balón un momento-, ¿quieres jugar conmigo?

-¿Eh? Bueno, no sé si con este vestido...

-Vamos -le dijo él, acercándose y cogiéndola por la muñeca-, será divertido.


Tenma tiró de ella, y Aoi se tropezó con las faldas del vestido. Dio un gritito y los dos chicos cayeron al suelo, uno encima del otro. Aoi abrió los ojos, que había cerrado por reflejo, y se encontró a Tenma mirándola sonrojado. Tenían sus caras tan cerca que notaban la respiración del otro. El chico acercó sus labios a los de Aoi, sin saber muy bien por qué lo hacía, pero ella alejó la cara. Se arrepintió antes de haber terminado de moverse. Ambos se levantaron, avergonzados.


-Lo siento, no quería hacerte tropezar... -se disculpó Tenma.

-N-no pasa nada... -tartamudeó Aoi.


Ambos se miraron, pero cuando notaron que el otro hacía lo mismo, desviaron los ojos.


-Creo que... he jugado suficiente fútbol por hoy. -resolvió Tenma- Me quedaré aquí a disfrutar de la brisa.

-¿Puedo quedarme contigo? -pidió Aoi, tímidamente.

-Claro -respondió Tenma igualmente cortado.


Se sentaron al borde del campo a contemplar las estrellas. Tenma acabó quedándose dormido en el regazo de Aoi, por las suaves caricias de ella en su cabeza.

Dio comienzo el segundo baile.


-Ya queda menos para el plan doble K... -susurró Neko siniestramente.

-No me fío de tus planes... -dijo A.J- Y más si Ari tiene que ver en ellos...

-Acabamos de casarnos... ¿y no confías en mí? -Neko se deprimió dramáticamente sobre la mesa.

-Neko... -la llamó Kishiki-, no hagas tonterías.

-Bueno, vale -aceptó, volviendo a estar normal. Le dio un abrazo cariñoso a su esposa y empezó a sobarle la mejilla con la suya.


Yo creía que la bipolar era A.J... pensó Fubuki con la gota.


-¿Salimos a bailar, Matsuri? -le preguntó Zanark.

-Paso, se me da mal.

-¿Y si bailamos mal juntos? -le ofreció él.

-De verdad, me da vergüenza -confesó, sin poder resistirse a la mirada del chico.

-Pues saldré yo solo a bailar.


Zanark se dio la vuelta, pero antes de dar un segundo paso, Matsuri lo detuvo abrazándolo por detrás.


-No, quédate conmigo -le pidió ella, poniendo los labios en el cuello de él.


Zanark sonrió a su manera.



-Sabía que dirías eso -aceptó, con un tono de voz suave.

-Aquí tienes -Kinako entregó un gran lazo a Nijiiro-, ¿para qué lo quieres?

-¿Por qué quieres saberlo? -preguntó ella a su vez.

-Nunca respondes a las preguntas... -Kinako la miró con los ojos entrecerrados.

-A SARU sí -dijo Kariya, apareciendo.

-A ti te andaba yo buscando -dijo Nij.

-¿A mí? -Kariya se señaló.

-Fey y SARU, ¿me ayudáis a inmovilizarlo? -preguntó Nij con una sonrisa.

-¡¿A quéeeeee?! -exclamó Kariya.

(...)

-Kaoru-taaaaan -la llamó Nij.

-Ah, Nijiiro, quería preguntarte... -empezó Kaoru.

-Permíteme hablar, tengo algo para ti -la interrumpió.

-¿De qué se trata?

-¡Te regalo un Kariya Masaki! -exclamó, señalándolo. SARU y Fey tenían cada uno una mano en un hombro de él, pero éste, atado con un enorme lazo rojo y muerto de la vergüenza, ni intentaba escapar.

-¿E-E-EEEEEEEEEEEEEEEH? -Kaoru se puso toda roja.


Los dos acompañantes de Nijiiro empujaron a Kariya para acercarlo a Kaoru, y el terceto se retiró sin hacer ruido. Kaoru se acercó completamente sonrojada y se puso a deshacerle el lazo.

-Serán tontos... -comentó, mientras se le escapaba una pequeña sonrisa. Kariya la vio y sonrió también.


Cuando terminó con el lazo, Kariya se lo quitó de las manos y lo pasó por la espalda de Kaoru, para acercarla a él. La miró, esbozó una sonrisa de ligón que hizo enrojecer más a Kaoru y le preguntó:


-¿Bailamos?


Nishiki y Midori estaban teniendo una competición: trataban de ver quién comía más comida picante sin quejarse (Tachimukai de fondo: B*tches, please *se atusa el pelo*).


-¡Ríndete, Nishiki, tengo una voluntad de acero! -exclamó Midori con la boca llena de comida.

-¡Tendrás que tener mucho más que eso para ganarme! -replicó Nishiki, también con la boca llena.


Ambos se miraron, y saltaron chispas (que prendieron el mantel, y Taiyou y Tachimukai tuvieron que apagarlo). Nishiki y Midori se gruñeron el uno al otro hasta que no pudieron más y, a la vez, escupieron la comida y bebieron todo lo que encontraron.


-¡Pica, pica! -se quejaban los dos.

-¿Pika-Pikachu? -preguntó el Pikachu Shinsuke, girándose.


Mientras resoplaban, Nishiki y Midori volvieron a juntarse, dispuestos a otro desafío.


-¡Veamos quién es más fuerte! -exclamó Midori.

-¡Como quieras! -Nishiki sonrió y cogió a Midori en brazos repentinamente.

-¡¿Q-qué haces?! -Midori se sonrojó.

-Si eres capaz de librarte de mí, ganas -le dijo Nishiki con una gran sonrisa.

-¿Por qué iba a querer librarme de ti? -preguntó Midori mientras le echaba los brazos al cuello- Prefiero estar contigo.


Nishiki enrojeció y sonrió.


-Y-yo también, Midori -le confesó.

-Me gustas. -le soltó Midori, mirándolo- Me encanta cuando nos peleamos y nos picamos, y discutimos por tonterías, ¡es tan divertido! -confesó, con una sonrisa suave.

-Sí -coincidió Nishiki-, me encanta que me prestes atención.

-¿Discutes conmigo para que te haga caso?

-¡Desde la primera vez! -exclamó Nishiki, feliz.

-Baka -le dijo Midori, con cariño, y se pegó más a él en su abrazo.

-Eres toda una celestina -comentó Fey, mirando a Kaoru y Kariya bailar.


Fey, Nijiiro y SARU no eran el único trío en la boda: también estaban Alpha, Beta y Gamma. Ambos tercetos bailaban muy random a falta de una idea mejor.


-He aprendido de las mejores -respondió Nijiiro.

-¿Quiénes? -preguntó SARU.

-¡Ari y Rika, claro! -exclamó ella.


SARU y Fey se miraron, sonriendo.


-Vosotros dos -empezó Nijiiro, ahora que los veía llevarse bien-, tenéis que dejar de estar celosos todo el rato.

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! -gritó Ari.

-¡Creo que me ha dejado sorda! -exclamó Emi.

-¡No te oigo, cariño -respondió Yuuichi-, creo que Ari me ha reventado un tímpano!

-Eeeem... Pues... ¿No, entonces? -preguntó Fey, no muy seguro.


Nijiiro rió brevemente.

-Está bien. Me encanta que os peleéis por mí.


Ambos chicos se sonrojaron, conscientes ahora de lo mucho que se les notaba por qué discutían.


-Ojalá te decidieras por alguno de los dos -opinó SARU en voz alta.

-Eso tiene fácil solución -dijo Rika apareciendo-, ¡bésalos a los dos!

-¿Eh? -Nijiiro se puso toda roja.

-Lo que has oído -repuso Rika.


Nijiiro huyó antes que dijera nada más.

-Muchas gracias, Rika... -hablaron a coro los dos chicos, irónicamente.


Y así finalizó el segundo baile.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Marry Me Crazy cap 5

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.



Capítulo 5:


Antes de llegar a la zona del buffet ya se podía oler el aroma de la comida, y todos los chicos echaron a correr para llegar primero. Se apelotonaron en las mesas y Gouenji empezó a tirar balonazos para abrirse paso mientras Miri gritaba que parara persiguiéndole por todo el buffet. Midori y Matsuri hablaban mientras probaban un poco de bistec.


-Y bueno… Cuéntame. –dijo Midori mirando a su amiga.

-¿El qué?

-¿Qué va a ser? – le dio un leve codazo con una sonrisita.– Empieza por Za y acaba por Nark…

-¡Oh, cállate! –le dijo Matsuri, sonrojada y mirando alrededor.- Como te oiga…


Midori negó con la cabeza, aún sonriendo.


-Está comiendo, como todos. Venga, cuent…


La frase se vio interrumpida cuando alguien gritó un “¡Cuidado!” y las chicas vieron un balón dirigiéndose hacia ellas a gran velocidad (seguramente alguno de los que Gouenji había estado lanzando a lo loco). 

Midori se cubrió la cara y Matsuri la imitó soltando un corto grito. Pero el golpe no llegó a realizarse, ya que Zanark estaba en medio de la trayectoria parando el balón con la pierna derecha con aire de sobrado. Nishiki se acercó corriendo.


- ¡¿Estáis bien?! –dijo, mirando más que nada a Midori.

-Sí… -Midori y Matsuri callaron un segundo, con los rostros escondidos detrás de los flequillos. Al levantar la cabeza, Midori tenía un aura oscura alrededor.- ¡¡GOUENJI-SAAAAAAAAN!!

-¡E-Espera! ¡Midori! –Nishiki salió detrás de ella intentando frenarla.


Matsuri estaba mirando algún punto en el suelo, seria. Zanark se acercó a ella y la miró con una mano en el bolsillo y la otra colgada mientras la movía nervioso. No sabía cómo actuar.


-¿Es… Estás bien?


La chica le miró y Zanark se sorprendió al ver asomar por los ojos de Matsuri lágrimas.


-¡Claro! ¡Estoy perfectamente! ¡Casi me muero de un balonazo que no había visto venir, pero sí, sí! ¡Tranquilo! –chillaba Matsuri. Luego se sentó en la hierba y escondió la cabeza entre las rodillas. –Déjame en paz.


Zanark se puso en cuclillas a su lado y sonrió un poco mientras le revolvía el pelo.


-¿Pero qué haces? …sniff…-le preguntó la chica levantando la cabeza más calmada.

-Nada. –dijo él.– Sólo que eres muy mona cuando te cabreas.


Matsuri sintió que enrojecía. Mucho. Asi que volvió a esconder la cabeza.


-No estoy cabreada, estoy…

-¿Asustada?


Silencio.


-Puede. –dijo Matsuri. Y después de unos segundos se tiró hacia el chico, abrazándolo.- …Gracias.


Él sonrió.


-Tonta.

-Idiota.


A.J y Neko estaban zampándose unos trozos de la tarta de Emi y Yuuichi. La mencionada las miraba con fuego en los ojos sin apartar la vista. Las otras le sonrieron con una gotita.


-Es que… la vuestra está más buena… -dijo A.J mientras se alejaba poco a poco.

-Je, je… Sí… Etto… -Neko partió otro trozo y lo extendió hasta Emi.- ¿Qui-quieres un trozo?


La chica gruñó, pero antes de que pudiera decir nada, Yuuichi aceptó la tarta y sonrió a las chicas.


-Gracias, chicas.


Estas sonrieron mientras se preparaban para correr.


-De nada. –miraron a Emi.– Menos mal que él es bueno, porque lo que es tú…

-¡¿Qué?!

-¡¡NADA!! –y salieron huyendo.


-Bueno, people… Quiero ofrecer un… -empezó Miri.

-MÁS SAKEEEEEEEEEEEEEE. -gritó Endou.

-Ejem… Como decía…

-¡¿NO HAY MÁS SAKE O QUÉ?! Ay. Sake… o… qué… Ja, ja… JAJAJAJAJAJA.

*plaf*

-Au… -se quejó Endou mientras se masajeaba la mejilla.

-¡Cállate ya, verdulero! –Natsumi tenía la mano igual de roja que la cara de Endou.


Miri se aclaró la garganta.


-CÓMO DECÍA… Quiero proponer un brindis por todas las parejas que nos hemos casado hoy. Para que seamos muy felices y duremos mucho. –levantó la copa- ¡Chin chin!


Todos la imitaron.


-¡Chin chin!


Dieron un trago de los vasos de agua, Coca-Cola, Nestea, bebidas alcohólicas para los adultos (sake, obviamente, para Endou), etc. Kaoru hablaba con Nijiiro sobre la decoración de la fiesta.


-La verdad que Ari lo ha montado todo muy bien… Esto es precioso.

-Pues sí… -comentó Kaoru mirando a su alrededor.

-Muchas gracias. –dijo Ari apareciendo de repente.

-¿De dónde has salido? –preguntó Nijiiro sujetando a Kaoru que casi muere del susto.

-Verás, yo tengo un olfato especial para los celos. Y no sé por qué, pero siento que por aquí va a haber muchísimos… Me, je, je… -Ari desaparecía entre las sombras mientras se reía.


Kaoru la miraba asustada y cuando una mano le tocó el hombro soltó un gritito. Al ver quien era se relajó y se sonrojó un poco.


-Kariya…

-Hola. –él también estaba sonrojado.


Hubo un pequeño silencio y Kaoru miraba el suelo, atorada.


- Oye.

-¿S-Sí?

-Esto… va a haber un… baile luego. ¿Querrías… ser mi pareja? – dijo Kariya poniéndose más rojo aún.

<<Parece un gatito.>> pensó Kaoru.

-Claro que sí, me encanta...

-Hola, Kaoru.


Shuu le sonreía mientras levantaba una mano. Kaoru se sonrojó más y bajó la cabeza.


-Ho-hola, Shuu…

-¿Cómo te va todo? –preguntó con una sonrisita.

-Todo le va bien. –dijo Kariya, seco. Cogió del brazo a Kaoru y se alejaron.– Si nos disculpas…


(Ari por detrás: CELOOOOOOOOOOOOOOSSSSSS, OS LO DIJEEEEEE. *Desaparece entre las sombras*.)

Kaoru le miraba sorprendida. Kariya la miró y apartó la vista rápido.


-Vas a venir sólo conmigo, ¿o no?


Kaoru le miró otro segundo más, y más roja que un tomate, pero con una sonrisa de oreja a oreja, le dijo:


-Solamente… contigo, Kariya.


Nijiiro miraba a Shuu ahí plantado y se le acercó.


-No te esfuerces, está cogida.

-Pero si solo la quería saludar… -se excusó Shuu.

-Ah, bueno. –dijo sonriendo Nij.

-Gracias por avisarme de todas formas.

-No es nada, hombre.

-Bueno, pero…

-Ejem, ejem.


Nijiiro se giró y vio a SARU y a Fey con los brazos cruzados y mirando a Shuu con cara de: ”Lárgate, es mi nuestra chica”. 

(Ari volvió a aparecer, pero antes de que dijera nada Emi la agarró de la camiseta y se la llevó a rastras mientras la otra lloraba cascaditas chibis.)


-Ho-hola, chicos… Yo… -dijo Nij con una sonrisita.


Cada uno la cogió de un brazo.


-Nijiiro es nuestra. –dijo SARU.

-Por hoy la compartiremos entre nosotros, pero solo HOY y solo entre nosotros DOS. –apuntó Fey mientras se acercaban más y más a Shuu.


El pobre se quedó en el sitio, encogido y asintiendo con la cabeza.


-Vamos, Nij. –los dos chicos se fueron con la chica a rastras.

-Pe-pero, ¡¿qué hacéis?!


Llegaron a una parte de los jardines y soltaron a Nijiiro. Fey la miró y se arrodilló a su lado.


-Siento haberme portado así, Nij.


SARU le miró desde arriba.


-Mentiroso. Fuiste tú quien dijo de apartarla de Shuu.

-¿Pero qué dices? ¡Fue idea tuya! –le soltó Fey mirándolo a los ojos.


Un aura oscura empezaba a rodear a los chicos y Nijiiro les miraba como si de un partido de tenis se tratase.


-Entonces… -dijo SARU poniendo a Nij de pie y aprentándola junto a él – se queda conmigo, ya que yo fui quien ideó el exitoso plan.

-¡Ni de broma! –Fey la cogió y la achuchó, mirando a SARU.– Se queda conmigo.

-¡Conmigo!

-¡Conmigo!

-¡Parad ya, pesados! –Nijiiro se soltó de los dos y les miró enfurruñada.- ¡Vine aquí con los dos! ¡LOS DOS! ¡Así que o estamos los tres juntos o me voy y os dejo aquí, discutiendo!


Se cruzó de brazos y apartó la cara, ofendida. Los dos chicos se miraron entre ellos y suspiraron. Se acercaron a Nij y cada uno le dio un beso en cada moflete. Ella sonrió y paso las manos por los brazos de SARU y Fey.

Shindou seguía tocando el piano para tener música de fondo mientras la gente comía. Notó a alguien tocarle el hombro y Akane apareció con un platito de comida variada. Lo dejó encima de la tapa del piano y apoyó los codos, mirando a Shindou cómo tocaba el piano.


-Muchas gracias, ya estaba empezando a tener hambre. –dijo él con una sonrisa mirando a Akane.

-No hay de qué. –contestó ella con un poco de sonrojo.– Tocas muy bien, Shin-sama.
-Gracias. –Shindou paró un momento y miró de nuevo a Akane.– Creo que esta canción te va a gustar.


Cogió aire, mientras la chica se estiraba un poco más encima del piano para poder ver las manos del chico. 

Tenía dedos delgados. Akane notó que se sonrojaba un poco de nuevo. Shindou comenzó la obra. Y como la conocía tan bien, hablaba al mismo tiempo que tocaba.


- Es el Tristesse, de Chopin. Tiene una historia detrás preciosa. -explicó Shindou.


(Ari por detrás poniéndose sentimental porque ama esta canción).


- Es muy linda… Cuenta la historia, por favor.

-Bueno, es una leyenda, pero yo creo que es verdad. –cerró los ojos y Akane, sin saber por qué, le imitó. – 
Se dice que este compositor no era muy famoso en su época, y que aunque tenía mucho talento, había ocasiones en que no tenía inspiración.

  >> Una noche, salió a pasear. Y se encontró a una muchacha muy bella. Tanto, que sintió el impulso de hablar con ella. Resultó ser una chica muy agradable, pero le dijo que no se volverían a ver, ya que se marchaba de la ciudad esa misma noche.

  >> Pasados unos meses la volvió a ver, pero estaba muy enferma y a punto de morir. Sintió alegría, pero al mismo tiempo una gran tristeza, porque sabía no sobreviviría. Compuso esta canción, que es una mezcla de sentimientos, y a los dos meses, la chica falleció escuchándolo tocar. Es por eso que esta obra sea dulce, y tranquila, pero al mismo tiempo melancólica.


Akane seguía con los ojos cerrados y se había imaginado toda la historia en su cabeza. Al abrir los ojos, vio a Shindou mirándola.


- Yo también creo que es verdad… -sonrió al chico. – Es muy bonita, Shindou.


Shindou asintió y finalizó la obra. Esperó unos segundos y se levantó. Puso las manos en la tapa, encima de las de Akane y se acercó para darle un corto beso en los labios. Cogió el plato de comida con una mano y con la otra entrelazó los dedos con los de Akane.



-¡Bien, minna! –Ari se puso en el medio del gran salón. – Vamos a empezar el baile. Cada uno con su pareja, por favor. O si alguna viene con dos, pues con sus parejas.


Nijiiro la miró con una gotita.


-¡¡Que comience el baile!!

- Hai! –exclamaron todos, sonriendo.


-MÁS SAKEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.

_______________________________________

Marry Me Crazy pertenece a Ari, Neko y A.J.

Gouenji Shuuya, Endou Mamoru, Matsukaze Tenma, Shindou Takuto, Kariya Masaki, Tsurugi Kyosuke, Tsurugi Yuuichi, Yamana Akane, Sorano Aoi, Nishiki Ryouma, Seto Midori, Kirino Ranmaru, Kidou Yuuto, Saryuu "SARU" Evan, Tsunami Jousuke, Zaizen Touko, Fey Rune, Zanark Avalonic, Raimon/Endou Natsumi, Kino Aki, Fubuki Shirou, Fran, Nishizono Shinsuke, Nanobana Kinako, Otonashi Haruna, Fudou Akio, Kageyama Hikaru, Alpha, Beta, Gamma y Wonderbot/Wandaba pertenecen a Inazuma Eleven GO! (LEVEL-5 (c))

Emi pertenece a Ari.

Nijiiro Crossword pertenece a Neko.

Hamano Matsuri y Hamano Kaoru pertenecen a A.J.

Ari, Neko, A.J y Miri pertenecen a ellas mismas.