domingo, 2 de marzo de 2014

Capítulo 8 Marry Me Crazy

Nota de las autoras: Este fanfic está hecho con intenciones puramente estúpidas cómicas, absurdas y fangirls. Mucho shippeo, absurdeces, y tonterías. Quedáis avisados.

Nota 2: En este fanfic se tratarán varias ships de Inazuma Eleven y GO, además de con OCs: YuuichixOC, Gouenjix(persona concreta), KogurexHaruna, TsunamixTouko, TenmaxAoi, ShindouxAkane, NishikixMidori, SARUxOCxFey, KariyaxOC, ZanarkxOC, y una pareja completamente random, que no es ni OC.


Capítulo 8:
First. YuuEmi. Tonight.

-¿Seguro que un hotel va bien? –preguntó Emi a Yuuichi mientras salían del instituto, hacia el coche.

-Sí. No querrás pasar nuestra noche de bodas en casa o en el hospital, ¿no? –dijo él con una sonrisa.
Emi se encogió de hombros, sonrojada.

-Me da igual, mientras sea contigo, baka.


El chico sonrió y la besó. Emi apartó la mirada un segundo y volvió a mirarle.

-Te quiero.


-Por aquí, por favor.

El botones abrió la habitación con una sonrisa y entregó las llaves a Emi. El chico la miró de arriba abajo y la sonrió. Ésta se limitó a abrir la habitación y a empujar la silla de Yuuichi, acariciándole el pelo.


-Gracias. –dijo mientras cerraba la puerta de una patada, sin ni siquiera darle la cara al botones.


Yuuichi la observaba mientras se sentaba en la cama y se quitaba los tacones. Sonreía levemente, pensando en que todo en ella le fascinaba. Se puso en pie con ayuda de la pared y se acercó a la cama. Se apoyó en el dosel y volvió a observar a su mujer. Emi le miró con una ceja arqueada.


-¿Qué?

-Nada. Que te quiero.


Emi se sonrojó un poco. Se levantó con las manos en la parte baja de la espalda, intentando desatarse el nudo de la falda del vestido.


-Ayúdame a quitarme esta cosa. –dijo ella  dándole la espalda a Yuuichi.


El chico sintió un poco de calor en la cara, y notó que las manos le temblaban. Con esfuerzo, logró desatarle el doble lazo de la falda del vestido. Esta cayó al suelo, dejando las piernas de Emi al descubierto. Tenía las piernas largas y pálidas. Llevaba una braguita blanca de encaje, a juego con el vestido. Recogió la falda y la puso encima de una silla. Miró a Yuuichi y ladeó la cabeza.


-¿Pasa algo?


En vez de contestar, el chico se acercó a ella y la besó, agarrándola por la nuca. Emi seguía el beso y pasaba las manos por el pelo de Yuuichi. Se echaron en la cama, él encima de ella, y le besó el cuello y los hombros, mientras se deshacía del smoking y de la camisa. Emi se retorcía entre las almohadas, con las mejillas bañadas en rojo.  Empezó a temblar un poco cuando Yuuichi le empezó a quitar los lacitos que ataban el  corsé superior.


-¿Tienes frío? –preguntó Yuuichi entre beso y beso.


Emi apartó el top hacia un lado y se puso encima de Yuuichi. Sonrió de lado, con picardía.


-No. Para nada.


Él sonrió, mientras Emi le mordía en la parte de las clavículas y el cuello. Yuuichi pasó las manos por la cadera de Emi, subiéndolas hasta encontrarse con las tiras del sujetador. Mientras, ella, desabrochaba el pantalón del novio, quien también lo lanzó lejos. Volvió a ponerse encima de la chica y ésta sonrió. Se pusieron debajo de las sábanas y Yuuichi estaba más cerca de Emi que nunca. La chica empezó a gemir. Sentía el pulso de Yuuichi contra su piel, y el aliento en su oreja. Ella respiraba con dificultad y sudaba. Hubo un momento en el que el chico se detuvo y miró a Emi a los ojos, preguntándola con la mirada si quería llegar hasta el final. Por respuesta ella le abrazó con fuerza y pasó una pierna por encima de él. Después de eso, llegó el dolor primerizo. Emi soltaba gemidos más fuertes mientras apretaba el pelo del chico.  Luego, el dolor se convirtió en puro placer; y esa noche duró más que cualquier otra.
Emi se despertó y lo primero que vio fue a Yuuichi durmiendo profundamente. La chica sonrió y le besó. Él se desperezó un poco y con un ojo cerrado y otro abierto, la miró.


-Qué madrugadora…


Emi sonrió pícaramente y le volvió a besar.


-Es que quiero repetir.


Yuuichi la miró con una ceja alzada.



-Eres insaciable, Emi.

1 comentario:

  1. oh dios mio... los limones vuelven al ataque xD me encanta cuando la ropa se pierde por ahi jajajaj

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